Manga gástrica, la cirugía que atenta contra el bypass

Técnicamente denominada gastrectomía en manga, la intervención es menos invasiva que el bypass gástrico, altamente efectiva y permite al obeso una mejor sobrevida a lo largo de los años. Su aplicación crece a pasos agigantados en todo el mundo.

obesidad

La gastrectomía en manga, más comúnmente conocida como manga gástrica, es un tipo de intervención de las llamadas cirugías de la obesidad que consiste en la reducción de tres cuartos del tamaño del estómago, minimizando drásticamente su capacidad de almacenamiento de alimentos y facilitando el rápido descenso de peso por parte de pacientes obesos.

El doctor Federico Moser (MP 25.537/0 – ME: 11.738), es director del Centro de Entrenamiento en Laparoscopía de la Universidad Católica de Córdoba (UCC) y explicó que “en el bypass gástrico -la más popular de las cirugías contra la obesidad- se realiza un salteo de un segmento del intestino, lo que redunda en una mala absorción a futuro de algunas de las vitaminas y minerales esenciales, lo que lleva al paciente a requerir la ingesta de suplementos vitamínicos durante toda su vida, con todo lo que ello significa”.

Para el responsable de los equipos de cirugía bariátrica del Hospital Privado, Instituto Modelo de Cardiología (IMC) y Clínica Universitaria Privada Reina Fabiola, ”la gastrectomía nació y se consolidó en los últimos años como una alternativa altamente positiva para los pacientes, ya que no produce ningún tipo de alteración en el tracto digestivo, afectándose sólo el estómago sin involucrarse el intestino en ningún sentido. Esto la convierte en una intervención mucho menos riesgosa que el bypass gástrico”.

“En otras palabras, esta cirugía vino a cubrir un vacío existente por muchos años, en el sentido de que la persona obesa no tenía otra opción más que caer en técnicas más agresivas para solucionar su problema de salud, debiendo adoptar luego de la intervención hábitos complejos de mantener en el tiempo. Pero la manga gástrica, en cambio, se erigió como una excelente alternativa intermedia menos agresiva y más fácil de sobrellevar a lo largo de los años”, detalló el especialista.

Resultados a largo plazo, y menores secuelas

“Si se opera a dos personas con casos similares de obesidad pero aplicando a uno la gastrectomía en manga y a otro el bypass gástrico, en el transcurso de su post-operatorio el segundo de ellos tendrá muchas más probabilidades de sufrir algún tipo de problema que el primero, y a la par de esto los resultados en cuanto al descenso de peso habrán sido muy similares, aunque habiendo llevado el primero de los pacientes un estilo de vida mucho más normal del que se sometió al bypass gástrico”, aseguró Moser.

El especialista aclaró que “de ninguna manera” consideraba que el bypass gástrico sea malo; por el contrario, es una excelente cirugía. “El tema que se presenta –consideró- es que la manga gástrica abrió una instancia superadora en el tratamiento de la obesidad que antes no existía, ya que esta intervención nos permite ir de menor a mayor, aplicando al paciente una técnica menos invasiva de su cuerpo que, en caso de resultarle positiva, le permitirá disfrutar de una mucho mejor calidad de vida”.

“El bypass gástrico, de hecho, salvó la vida de millones de personas en todo el mundo, y es la cirugía que más pruebas de tiempo pasó en cuanto a su efectividad. Pero a la luz de los avances, si quienes nos especializamos en la materia descubrimos que con prácticas mucho menos complejas e invasivas podemos lograr resultados parecidos, la lógica dice que tenemos que aplicarlas en favor del paciente”, insistió.

Acerca de la efectividad de la técnica, destacó que “la gastrectomía en manga ofrece amplios beneficios frente a todas las otras técnicas para el abordaje quirúrgico de la obesidad. El peor de los escenarios que puede presentarse tras su aplicación es que la persona recupere peso a futuro, para lo cual todavía estará disponible el siguiente paso, que es precisamente el bypass gástrico. Mientras tanto, lo más seguro es que el grueso de los pacientes hayan logrado el objetivo del tratamiento mediante la manga gástrica”.

“Si comparamos a los pacientes de bypass gástrico frente a los de la gastrectomía en manga, veremos que los resultados obtenidos en cuanto a la velocidad de descenso de peso son muy parecidos. Pero hay que ser honestos en cuanto a que los pacientes que se sometieron al bypass tienen más chances de perder un poco más de peso, independientemente de las cuestiones paralelas que surgen de esta cirugía. Esta posible menor pérdida de peso, sin embargo, no es representativa en términos de resolución de la enfermedad, ya que ambas logran ese objetivo desde distintos caminos”, subrayó.

En ese sentido, Moser aclaró que “sí es oportuno decir que la gastrectomía en manga repercutirá en una mejor calidad de vida“. Para ejemplificar, el profesional remarcó que “inmediatamente después de la cirugía el paciente notará una tasa mucho menor de vómitos frente a quienes se someten a otras técnicas, al tiempo que a mediano y largo plazo notará que su ingesta de alimentos es mejor ya que la misma seguirá todo el recorrido natural del organismo, sin saltear ninguna parte”.

“Asimismo, mientras el paciente de bypass gástrico deberá tener necesariamente suplementación vitamínica de por vida (idealmente intramuscular), el paciente de gastrectomía en manga seguramente la requerirá sólo durante el período de pérdida de peso”, diferenció.

Tasas de fracaso

“Es justo decir que, cualquiera sea la técnica aplicada, existe un 20% de pacientes que tendrán riesgos de fracaso. Por riesgo de fracaso entendemos a todos aquellos procesos de descenso de peso que no logren la pérdida de por lo menos el 50% del exceso previo a la cirugía”, explicó Moser, para quien “en caso de que la gastrectomía no arrojara los resultados esperados, por algún motivo, el próximo paso posible es la aplicación de la técnica del bypass. Luego de estos procedimientos hay muy pocas opciones para ofrecer, ya que las mismas son de alto riesgo y de una efectividad discutible”.

En este sentido, insistió en que “un paciente operado de gastrectomía en manga tendrá a lo largo de los años muchas menos chances de manifestar problemas que un paciente operado con la técnica del bypass. Éstos últimos tendrán riesgos de desarrollar hernias internas, estenosis de la anastomosis, y déficit de nutrientes, como apuntábamos anteriormente”.

La técnica en el mundo

La gastrectomía experimenta por estos días una fuerte expansión en todo el mundo. En los Estados Unidos tuvo hasta hace un tiempo un ritmo de crecimiento más lento ya que hace poco se homologó y recibió cobertura; antes no se podía hacer prácticamente, no porque no se supiera que era excelente sino por falta de cobertura. Desde que se dio este paso, se está viendo una explosión a lo largo y a lo ancho del país, siendo aplicada por los principales referentes del área.

Un ejemplo muy gráfico de este acelerado crecimiento mundial es lo que ocurre en Chile. Allí, el grupo más importante de cirugía de la obesidad está teniendo excelentes resultados, con el apoyo de un importante equipo técnico y con todas las condiciones dadas para potenciar su incidencia en cuanto al bypass gástrico. En este marco, ya en 2008 hicieron por primera vez en su historia más mangas gástricas que bypass. Esto deja en claro el importante crecimiento que está mostrando la gastrectomía.

En la Argentina la tendencia es muy similar. El paciente se está enterando de esta técnica y consulta cada vez más a los especialistas. Claro que a muchas personas que llegan a nuestro consultorio con la idea de la manga gástrica cuando éste no es el procedimiento más indicado, le tenemos que decir que su caso requiere bypass, ya sea por alguna razón técnica o médica.

Un descubrimiento accidental

Esta nueva cirugía que vino a revolucionar el mundo del tratamiento quirúrgico de la obesidad tuvo un nacimiento absolutamente accidental. De hecho, tuvieron que transcurrir algunos años hasta que este accidente pasara a considerarse una de las cirugías más importantes para el tratamiento de la obesidad.

“La manga gástrica nació cuando el médico Michel Gagner realizaba una intervención de switch duodenal –la más compleja de las cirugías de la obesidad-. Cuando apenas había alcanzado a disminuir el tamaño del estómago del paciente en forma vertical, cumpliendo así sólo la primera parte del procedimiento, el mismo se complicó, lo que llevó a Gagner a interrumpirlo y cerrar al paciente, con la intención de aplicar la segunda parte de la intervención tiempo después. Lo llamativo es que muy rápidamente el paciente empezó a bajar de peso, alcanzando resultados similares a los de las otras cirugías de la obesidad, y habiendo sido sometido a una práctica mucho menos invasiva“, reseñó Moser.

Así es que sorprendida por los resultados, la comunidad médica empezó a aplicar esta nueva cirugía a los pacientes con obesidad muy extrema y alto riesgo quirúrgico, pero sólo como un primer paso para su recuperación y pensando siempre en la posterior realización de una segunda cirugía –bypass gástrico o switch duodenal- para potenciar los resultados de este primer descenso intermedio.

“Para sorpresa de todos, en la mayoría de los casos se hizo innecesaria la segunda cirugía, y así es como la manga gástrica se comenzó a pensar hacia 2007- 2008 ya no como una cirugía provisoria sino definitiva, en reemplazo de la banda gástrica ajustable y del bypass gástrico”, finalizó.