Cirugía metabólica contra el sobrepeso

Disminuye el apetito y mejora los niveles de glucosa en sangre. El paciente debe seguir hábitos saludables y controlarse toda la vida.

sobrepeso

En la actualidad, se ha desarrollado una nueva especialidad para tratar la diabetes (el Día Mundial se conmemora el próximo lunes) como consecuencia del exceso de peso. Se trata de la cirugía metabólica, donde se aplica alguno de los procedimientos bariátricos “con el objetivo primario de mejorar o resolver la diabetes, además del sobrepeso u obesidad”, precisa Federico Moser, responsable del equipo de cirugía bariátrica del Hospital Privado.
Lo que tiene de particular la cirugía metabólica es que puede realizarse en personas que no tengan una obesidad tan grave, ya que se ha observado que “muchos pacientes mejoran drásticamente los valores de glucosa en sangre, sin necesidad de medicación, antes de lograr una pérdida significativa de peso”, señala. Esto se debe a que, entre otros mecanismos, participan mediadores hormonales que regulan el azúcar que circula por la sangre.
De todos modos, hay que tener en cuenta en cualquier paciente con exceso de peso y diabetes asociada, que los mejores resultados se logran en aquellos que tengan “poco tiempo de desarrollo de la enfermedad”, advierte José María Foscarini, profesor emérito de la Universidad Católica de Córdoba (UCC) y vicepresidente de la Sociedad de la Cirugía Bariátrica.
Desde hace algunos años, la Organización Mundial de la Salud viene alertando sobre dos epidemias: la obesidad y la diabetes. No son casuales; por el contrario, están relacionadas entre sí, ya que la diabetes tipo 2 (que es la más frecuente), se desarrolla generalmente en personas con sobrepeso, cuya grasa acumulada hace que al organismo le resulte difícil utilizar la insulina que produce el páncreas para metabolizar correctamente el azúcar que llega a la sangre. Así, los pacientes con diabetes tipo 2 generan insulino-resistencia y acumulan excesiva cantidad de glucosa.
Este desorden metabólico dio lugar al término diabesidad, para designar la estrecha relación entre diabetes y obesidad, patologías que conllevan graves problemas de salud y acumulan un alto índice de mortalidad.
Por otra parte, la cirugía bariátrica es el último recurso para bajar de peso en pacientes obesos que no han tenido éxito con dietas y ejercicios.
Llegan a la consulta con el cirujano, “peleando por su calidad de vida –cuenta Foscarini, integrante de la Unidad de Obesología, Área Quirúrgica, del Sanatorio Allende–, ven a sus padres con graves problemas cardiovasculares, hipertensión arterial, síndrome metabólico y diabetes tipo 2”.
Pero la cirugía no logra resultados mágicos por sí sola. A menudo se escuchan casos de fracasos (Maradona es uno de ellos) que culpan a la técnica quirúrgica, cuando es necesario entender que “el proyecto de la cirugía bariátrica asienta en cuatro pilares fundamentales: la cirugía en sí, la adhesión al plan nutricional; salud mental con tratamiento psicológico y/o psiquiátrico; y actividad física”, remarca el especialista. Foscarini entiende que “no hay cirugía bariátrica más o menos riesgosa y con mejores resultados. Cada paciente necesita una cirugía y para ello debemos evaluarlo integralmente”.
Con respecto a la efectividad de la técnica quirúrgica, remarca que la cirugía “constituye el 25 por ciento del proyecto, y el 75 por ciento restante depende del paciente” en cuanto a su adhesión a los pilares señalados.
Por su parte, Moser, quien dirige el Centro de Entrenamiento en Laparoscopía de la UCC, subraya que “el objetivo primario de la cirugía bariátrica es ser una herramienta para reinstaurar hábitos de alimentación y vida saludable sostenidos en el tiempo”.
¿Cómo colabora esta herramienta? Moser explica: por un lado, disminuye el apetito, porque luego de la cirugía baja el nivel de la hormona grelina que lo genera. Por otro lado, el factor de saciedad precoz.